Viñales reina en Moto3

Todavía hoy no entiende por qué terminó por los suelos en Le Mans, hace dos semanas. Es lo que tiene la lluvia, que deja un asfalto mojado, resbaladizo, que no avisa de los peligros. Entonces cayó cuando marchaba en cabeza y contaba con apuntarse la victoria. Pero no lo hizo y su rival por el título, Sandro Cortese, resistió cual jabato, es perro viejo, para arrancar alguno puntos y ponerse líder del Mundial. Sigue el alemán siendo el líder (con siete puntos de ventaja). Pero Viñales se ha quitado la espinita de la última carrera.

Pudo secarse el trazado de Montmeló tras un corto chaparrón matutino. Y el de Roses (Girona), que salía desde la pole, lo tenía claro. Aguantó las primeras vueltas las embestidas de sus colegas, que tenían ganas de marcha. Pero se cuidó de mandar en la primera posición, para evitar sorpresas; y desde allí marcó el ritmo del grupo. Hasta que le vio las orejas al lobo, con tanto adelantamiento a sus espaldas. Así que se concentró en mantener sus tiempos, vuelta a vuelta, y terminó escapándose fácil llegado justo el ecuador de la prueba, a once giros del final.

No quería líos Viñales, que sentía un enjambre inquieto tras su colín. El grupo, extenso y peleón, abarcaba hasta una decena de pilotos: Khairuddin, Rossi, Vázquez, Masbou, Faubel, Cortese, Oliveira, Márquez, Rins y hasta Fenati. Al joven italiano, que al igual que le ocurriría al malayo, que se salió de la pista cuando rodaba en cabeza (vuelta cuatro), le benefició semejante batiburrillo de corredores ansiosos por subirse al podio. Tanto Khairuddin como Fenati recuperaron la estela de este pelotón de pilotos gracias a las incesantes peleas y adelantamientos entres unos y otros (hubo toques, salidas de la trazada, tubos de escape fuera de control...), lo que ralentizó su ritmo mientras Viñales abría cada vez una brecha más y más grande entre él y el resto.

Salvo el campeón, del guion de la carrera no pudo escribirse hasta el último y definitivo paso por meta. Hubo un par de damnificados por la batalla: Efrén Vázquez y Alex Rins, que cayeron a siete vueltas del final. Descartados estos dos, el podio se lo jugaron Cortese, Rossi, Faubel, Masbou, Oliveira, el propio Khairudin (que llegó a ser tercero a falta de una vuelta), y hasta un piloto invitado, Àlex Márquez, hermano de Marc y piloto del CEV, que ofreció una actuación sublime (suya fue la vuelta rápida de la carrera), con adelantamientos de vértigo: nadie tomaba las curvas más cerrado, nadie se metía mejor por el interior de las trazadas.

Al final, fueron Cortese, listo como pocos, y Oliveira, quienes acompañaron a Viñales en el podio.

Cuando las gotas sobre un paraguas suenan a videojuego retro

Algo les pasa a los alemanes con los 8-bits que los lleva a todo tipo de formas de adoración de esta retrotecnología. Si grupos conocidos como Welle Erdball llevan la música 8-bitera a su máxima expresión, los miembros de otros no tan conocidos nos deleitan con “instrumentos musicales” rarunos. En este caso se trata de un paraguas tuneado para que cuando caigan gotas sobre él, éstas suenen a 8-bits.

Es obra de Alice Zappe, del grupo EDEKA, junto con Julia Läger y Peter the Multimeter para el Musichackday Amsterdam. A pesar de que no dan detalles sobre la electrónica y el ensamblado, al menos explican que usan 12 piezoeléctricos, un Arduino Uno, dos altavoces y cinta adhesiva para mantenerlo todo en su sitio, como todo buen proyecto diy.

Pinche aquí para ver el vídeo

Los piezoeléctricos detectan cuando las gotas impactan, pero no está claro si es que sólo produce un sonido correspondiente a cada piezoeléctrico, si sigue alguna pauta o si simplemente suelta sonidos aleatorios cada vez.

Sea como sea es curioso, además de totalmente inútil y absurdo, pero eso no le quita mérito como instrumento musical retrorraruno. Aunque, claro está, lo suyo hubiera sido ponerle también luces LED y colores chillones a lo payaso Micolor, que ya que vas a dar la nota, que sea de manera épica. [Nukaco.la]



El ángel de Las Ventas

En las entrañas de la plaza de las Ventas, muy cerca del patio de cuadrillas, aguarda cada tarde el ángel de la guarda de los toreros. Rechaza humilde el apelativo, pero lo cierto es que sus manos y su buen hacer han salvado vidas y remendado cornadas desde el año 66, cuando terminó sus estudios de medicina y se incorporó como segundo ayudante en la enfermería de su padre, el doctor Máximo García de la To rre, de quien heredó nombre, apellido y plaza. Desde ese primer contacto han pasado 46 años, casi medio siglo regado de horas de tensa espera en una plaza tan golosa como atada. No se pierde...

Argentina ovaciona a Messi

“Argentina goleó a Ecuador y volvió a enamorar”, es el titular de periódico argentino Clarín, que destaca el juego de la albiceleste ante Ecuador (4-0). Dirigidos por Messi, el equipo argentino – que lidera el grupo sudamericano de clasificación para el Mundial de Brasil 2014-, ganó con golazos de Higuaín, Agüero, La Pulga y Di María.

Messi se mostró feliz al finalizar el encuentro sobre todo por el trato que recibió de los aficionados: “Buscamos siempre la conexión con la gente. Fue muy bueno y estoy contento por la ovación”, puntualizó. Agüero, que brilló en el día de su cumpleaños, también destacó la respuesta de la gente: "Desde Independiente que no me ovacionaban así”.

Messi participó en todos los goles y marcó el tercero a la media hora, que celebró metiéndose el balón bajo la camiseta en honor al embarazo de su novia. Los jugadores del Real Madrid también brillaron y tanto Gonzalo Higuaín como Angel Di María marcaron, mientras que el exatlético Sergio Agüero se encargó de abrir el marcador.

Este resultado deja a Argentina con 10 puntos en solitario al frente de la clasificación tras el empate de Uruguay frente a la sorprendente Venezuela (1-1), que ya había derrotado a la albiceleste. Diego Forlán adelantó antes del descanso al vigente campeón continental, pero Rondón logró el empate en los minutos finales.

En segunda posición y a un solo punto de Argentina se ha colocado Chile tras llevarse el triunfo a domicilio frente a Bolivia (0-2), colista del grupo. Los tantos de Charles Aránguiz y Arturo Vidal premiaron la labor chilena, más cómoda desde la expulsión del boliviano Luis Gutiérrez por agredir al azulgrana Alexis Sánchez.

Zapatero se autocritica en un libro

En los cinco meses transcurridos desde que José Luis Rodríguez Zapatero abandonó La Moncloa ya se han publicado dos libros sobre su mandato. No son libros cómodos, como tampoco lo es el que está preparando el propio Zapatero sobre sus vivencias como presidente durante la crisis. No será un libro de memorias. “Será autocrítico, pero no crítico hacia otros”, aseguran en su entorno.

Relatar cómo fueron los dos últimos años de su mandato, con su obsesión por evitar la intervención europea, es una de sus principales dedicaciones desde que perdió el poder. Lo hace dentro de una vida muy ordenada que nada tiene que ver con sus últimos 12 años de actividad compulsiva, desde que fue elegido secretario general del PSOE.

Zapatero acude una vez a la semana al Consejo de Estado, del que fue nombrado consejero vitalicio el 9 de febrero. Está a disposición de su presidente, José Manuel Romay, designado hace un mes. En el discurso de su nombramiento se ofreció a Mariano Rajoy para contribuir a que el Consejo de Estado “juegue un papel importante en el proceso cuasi constituyente que experimente Europa con la reforma de los tratados”.

Habitualmente va a su despacho a la sede socialista de la calle de Gobelas, donde preside la Fundación Progreso Global, de la que forman parte figuras tan notables como Bill Clinton y Felipe González. Allí coincide con el vicepresidente de la Fundación Ideas, Jesús Caldera, su brazo derecho en la oposición a Aznar y exministro de Trabajo y Política Social.

De disponer de decenas de colaboradores y de una agenda compulsiva, su entorno inmediato se limita a su jefe de gabinete, su primo José Miguel Vidal Zapatero, y su secretaria, Gertrudis Alcázar. Ingresa 72.800 euros por ser consejero de Estado y 74.000 euros por expresidente. Carece de jefe de prensa: un símbolo de su alejamiento de la vida pública.

Zapatero es ahora un espectador. Incluso un lector aventajado de libros que hacen balance de su gestión. Uno es ¿Qué nos ha pasado? El fallo de un país, firmado por dos de sus colaboradores en La Moncloa, Andrés Ortega y Ángel Pascual-Ramsey, centrado en la gestión de la recesión económica. El otro, Años de cambios, años de crisis, subtitulado Ocho años de gobiernos socialistas, de Ignacio Sánchez-Cuenca, profesor de sociología de la Universidad Complutense, es el primero que aborda su mandato completo.

Escritos por personas próximas al expresidente, los libros no son hagiográficos. Zapatero tuvo conocimiento de su publicación con antelación. E incluso pensó en atender la oferta de presentar el texto de Sánchez-Cuenca, el pasado 10 de mayo. Finalmente, desistió y le sustituyó la exministra Carme Chacón, a petición del autor.

Zapatero optó por no romper su silencio sobre la política nacional, a lo que se hubiera visto abocado de haber aceptado la invitación, pues el texto es especialmente crítico con su gestión de la crisis desde que el 10 de mayo de 2010 se vio obligado a dar un giro ante el riesgo de intervención europea. Y también critica el modo en que el PSOE gestionó su relevo. Una cuestión que Zapatero siempre elude con el argumento de que estará eternamente agradecido al PSOE.

Ya antes de estallar la crisis económica decidió seguir el modelo anglosajón de expresidente: no repetir la experiencia de sus predecesores, Felipe González y José María Aznar, que irrumpen con frecuencia en los debates nacionales entre Gobierno y oposición y de sus propios partidos.

En su despedida como secretario general del PSOE en el congreso del 3 de febrero apuntó algunas líneas autocríticas: reconocer con retraso la gravedad de la crisis y no haber pinchado a tiempo la burbuja inmobiliaria. El texto profundiza en ellas y cuenta los condicionantes, europeos sobre todo, a que se vio sometida su política económica. Y sobre los que advirtió al PP en su despedida: “Hay condicionantes externos que hipotecarán su acción de Gobierno”. Su mensaje es que la solución de España está en el avance en la construcción europea.

Desde el 21 de marzo ha estrenado su actividad como conferenciante. La inició en un foro en Maracaibo (Venezuela), organizado por las cámaras de comercio venezolanas. A sus oyentes les exhortó a no subestimar la capacidad de la UE frente a la crisis de la deuda y la capacidad comunitaria para superar “momentos difíciles”.

Una línea similar de defensa de las capacidades de España y Europa mantuvo en el fórum en el que participó en Doha (Qatar) el 3 de mayo. Durante esta visita concedió su primera entrevista como expresidente a la cadena Al Yazira. Tras señalar que aún quedan dos años “muy duros”, vaticinó que “España y Europa son más fuertes que la crisis y la van a superar” y diagnosticó: “Tenemos encima una cortina negra que nos impide reconocer nuestra fortaleza”.

En junio prevé acudir a Asilah (Marruecos) a un fórum sobre los cambios en el mundo árabe, y a Brasil, a la Cumbre de Río de Janeiro, sobre sostenibilidad.

Sigue la crisis “con preocupación” y habla con frecuencia con el secretario general del PSOE, Alfredo Pérez Rubalcaba. Zapatero defiende la “oposición útil” y le anima a pactar con el Gobierno la respuesta a la crisis, como adelantó en su discurso de despedida. Con Rajoy no habla. La última vez fue hace un mes, cuando coincidieron en la toma de posesión del presidente del Consejo de Estado. Se desearon suerte.

Ha limitado sus relaciones políticas prácticamente a su círculo amistoso: José Antonio Alonso, Carme Chacón y Trinidad Jiménez. Con esta última, acompañados de sus parejas, pasó parte de las últimas Navidades en Tánger. También le acompañó a Doha. La redacción de su libro le fuerza a hablar con empresarios, exministros y exasesores de La Moncloa.

Su actividad, muy limitada en comparación con sus últimos 12 años, le ha permitido recuperar su vida privada. Zapatero se siente feliz de levantarse a las 7.30 para prepararle las tostadas a su hija menor, de 16 años; de dedicar los fines de semana a su familia, con la que reside en Somosaguas, en una casa de alquiler. Su vivienda está en León. Acompaña frecuentemente a su esposa, Sonsoles Espinosa, al mercado. El 18 de marzo le acompañó a un viaje a París, donde ella actuó con su coro. Pretende multiplicar los viajes con su familia. Y trata de buscar un espacio para sus aficiones personales: la lectura, los maratones y la pesca.

Recientemente, cuando sacaba dinero de un cajero automático, un grupo de personas le reconoció. Eran empresarios de la construcción. Hablaron del estallido de la burbuja inmobiliaria. Ellos le replicaron que el mercado inmobiliario tiene mucho futuro en España. Y Zapatero se quedó perplejo.

Zapatero se autocritica en un libro

En los cinco meses transcurridos desde que José Luis Rodríguez Zapatero abandonó La Moncloa ya se han publicado dos libros sobre su mandato. No son libros cómodos, como tampoco lo es el que está preparando el propio Zapatero sobre sus vivencias como presidente durante la crisis. No será un libro de memorias. "Será autocrítico, pero no crítico hacia otros", aseguran en su entorno.

Relatar cómo fueron los dos últimos años de su mandato, con su obsesión por evitar la intervención europea, es una de sus principales dedicaciones desde que perdió el poder. Lo hace dentro de una vida muy ordenada que nada tiene que ver con sus últimos 12 años de actividad compulsiva, desde que fue elegido secretario general del PSOE.

Zapatero acude una vez a la semana al Consejo de Estado, del que fue nombrado consejero vitalicio el 9 de febrero. Está a disposición de su presidente, José Manuel Romay, designado hace un mes. En el discurso de su nombramiento se ofreció a Mariano Rajoy para contribuir a que el Consejo de Estado "juegue un papel importante en el proceso cuasi constituyente que experimente Europa con la reforma de los tratados".

Habitualmente va a su despacho a la sede socialista de la calle de Gobelas, donde preside la Fundación Progreso Global, de la que forman parte figuras tan notables como Bill Clinton y Felipe González. Allí coincide con el vicepresidente de la Fundación Ideas, Jesús Caldera, su brazo derecho en la oposición a Aznar y exministro de Trabajo y Política Social.

De disponer de decenas de colaboradores y de una agenda compulsiva, su entorno inmediato se limita a su jefe de gabinete, su primo José Miguel Vidal Zapatero, y su secretaria, Gertrudis Alcázar. Ingresa 72.800 euros por ser consejero de Estado y 74.000 euros por expresidente. Carece de jefe de prensa: un símbolo de su alejamiento de la vida pública.

Zapatero es ahora un espectador. Incluso un lector aventajado de libros que hacen balance de su gestión. Uno es ¿Qué nos ha pasado? El fallo de un país , firmado por dos de sus colaboradores en la Moncloa, Andrés Ortega y Ángel Pascual-Ramsey, centrado en la gestión de la recesión económica. El otro, Años de cambios, años de crisis , subtitulado Ocho años de gobiernos socialistas , de Ignacio Sánchez-Cuenca, profesor de sociología de la Universidad Complutense, es el primero que aborda su mandato completo.

Escritos por personas próximas al expresidente, los libros no son hagiográficos. Zapatero tuvo conocimiento de su publicación con antelación. E incluso pensó en atender la oferta de presentar el texto de Sánchez-Cuenca, el pasado 10 de mayo. Finalmente, desistió y le sustituyó la exministra Carme Chacón, a petición del autor.

Zapatero optó por no romper su silencio sobre la política nacional, a lo que se hubiera visto abocado de haber aceptado la invitación, pues el texto es especialmente crítico con su gestión de la crisis desde que el 10 de mayo de 2010 se vio obligado a dar un giro ante el riesgo de intervención europea. Y también critica el modo en que el PSOE gestionó su relevo. Una cuestión que Zapatero siempre elude con el argumento de que estará eternamente agradecido al PSOE.

Ya antes de estallar la crisis económica decidió seguir el modelo anglosajón de expresidente: no repetir la experiencia de sus predecesores, Felipe González y José María Aznar, que irrumpen con frecuencia en los debates nacionales entre Gobierno y oposición y de sus propios partidos.

En su despedida como secretario general del PSOE en el congreso del 3 de febrero apuntó algunas líneas autocríticas: reconocer con retraso la gravedad de la crisis y no haber pinchado a tiempo la burbuja inmobiliaria. El texto profundiza en ellas y cuenta los condicionantes, europeos sobre todo, a que se vio sometida su política económica. Y sobre los que advirtió al PP en su despedida: "Hay condicionantes externos que hipotecarán su acción de Gobierno". Su mensaje es que la solución de España está en el avance en la construcción europea.

Desde el 21 de marzo ha estrenado su actividad como conferenciante. La inició en un foro en Maracaibo (Venezuela), organizado por las cámaras de comercio venezolanas. A sus oyentes les exhortó a no subestimar la capacidad de la UE frente a la crisis de la deuda y la capacidad comunitaria para superar "momentos difíciles".

Una línea similar de defensa de las capacidades de España y Europa mantuvo en el fórum en el que participó en Doha (Qatar) el 3 de mayo. Durante esta visita concedió su primera entrevista como expresidente a la cadena Al Jazzira. Tras señalar que aún quedan dos años "muy duros", vaticinó que "España y Europa son más fuertes que la crisis y la van a superar" y diagnosticó: "Tenemos encima una cortina negra que nos impide reconocer nuestra fortaleza".

En junio prevé acudir a Asilah (Marruecos) a un fórum sobre los cambios en el mundo árabe, y a Brasil, a la Cumbre de Río de Janeiro, sobre sostenibilidad.

Sigue la crisis "con preocupación" y habla con frecuencia con el secretario general del PSOE, Alfredo Pérez Rubalcaba. Zapatero defiende la "oposición útil" y le anima a pactar con el Gobierno la respuesta a la crisis, como adelantó en su discurso de despedida. Con Rajoy no habla. La última vez fue hace un mes, cuando coincidieron en la toma de posesión del presidente del Consejo de Estado. Se desearon suerte.

Ha limitado sus relaciones políticas prácticamente a su círculo amistoso: José Antonio Alonso, Carme Chacón y Trinidad Jiménez. Con esta última, acompañados de sus parejas, pasó parte de las últimas Navidades en Tánger. También le acompañó a Doha. La redacción de su libro le fuerza a hablar con empresarios, exministros y exasesores de La Moncloa.

Su actividad, muy limitada en comparación con sus últimos 12 años, le ha permitido recuperar su vida privada. Zapatero se siente feliz de levantarse a las 7.30 para prepararle las tostadas a su hija menor, de 16 años; de dedicar los fines de semana a su familia, con la que reside en Somosaguas, en una casa de alquiler. Su vivienda está en León. Acompaña frecuentemente a su esposa, Sonsoles Espinosa, al mercado. El 18 de marzo le acompañó a un viaje a París, donde ella actuó con su coro. Pretende multiplicar los viajes con su familia. Y trata de buscar un espacio para sus aficiones personales: la lectura, los maratones y la pesca.

Recientemente, cuando sacaba dinero de un cajero automático, un grupo de personas le reconoció. Eran empresarios de la construcción. Hablaron del estallido de la burbuja inmobiliaria. Ellos le replicaron que el mercado inmobiliario tiene mucho futuro en España. Y Zapatero se quedó perplejo.

Beach House construye un refugio contra el ruido exterior

Nada más idílico para pasar una tormenta a resguardo que una casa en la playa. Algo parecido tiene la receta musical para estos tiempos de Beach House, grupo que anoche hipnotizó al público de la última jornada del Primavera Sound de Barcelona. El dúo, que acaba de publicar su cuarto álbum, es hoy un personal ejemplo de eso que llaman dream pop. Algo así como una vuelta sonora a los sueños que borrosamente creemos recordar, una de las dos vías de escape que la música popular más refinada contrapone hoy al callejón sin salida de la segunda década del siglo XXI. La otra, también presente ayer en el festival con Father John Misty o Kings of Convenience, es la de un regreso mucho más prosaico a la nobleza incorrupta del campo a través de los vericuetos del folk de los últimos años.

Podría decirse que el primer trabajo de Beach House, que presentaron en el mismo festival hace dos años, levantó la mencionada casa en la playa. Con Bloom, el dúo de Baltimore —un lugar difícilmente más opuesto a la serenidad onírica que ellos promulgan—, han abierto las ventanas de par en par y han dejado que entrara la luz. Y ese destello es hoy uno de los faros que iluminan el camino más recto del pop. En el escenario más remoto del Fòrum, junto a centenares de pisos vacíos de la última burbuja inmobiliaria de la Barcelona posolímpica, la voz de la francesa Victoria Legrand meció a un público, ya un poco castigado este último día, hasta dejarlo acurrucado en una agradable vigilia. Nadie sabe construir melodías así (fusiladas vilmente en anuncios televisivos), tan alejadas de las obviedades del género y tan expresivas como para convertirse, más allá de la letra, en eje de su discurso.

Durante la hora de concierto, entretejieron sus dos discos, que en realidad encajan perfectamente, uno como la sublimación del otro. Sin poder decir, en realidad, en qué orden exactamente se suceden. Quizá hayan sido de lo mejor de este festival, que cerró ayer su 12ª edición con un éxito abrumador y las actuaciones de Justice, The Weeknd o Atlas Sound (el artista preferido del festival) en medio del contexto económico más complicado de toda su historia. Otro refugio insonorizado, por cierto, contra el invasivo ruido exterior.

El canadiense The Weeknd, la gran sensación de este año, disco número 1 del año 2011 para publicaciones como la española Playground, desembarcó en el PS con aura de estrella. Su trilogía de mixtapes (discos autoeditados donde samplea a otros grupos y elude pagar sus derechos porque regala el álbum), con los que ha sido capaz de darle una vuelta de tuerca al R&B y vestirlo con bases electrónicas le han convertido ya en todo un gran nombre de la escena. Le resulta del todo imposible disimularlo y en el escenario se le ve pagadísimo de si mismo. Tiene una voz prodigiosa, tanto que se ha atrevido a convertir una versión de Dirty Diana, del mismísimo Michael Jackson, en uno de sus hits, que ayer despachó a la perfección. De hecho, a más de uno se le ha escuchado decir (pasándose bastante de frenada) que en algunos aspectos sucede al malogrado Rey del Pop.

En directo se trajo a toda una banda con coristas y acentuados e intensos riffs de guitarra eléctrica. Su música sonó menos original que en sus entregas enlatadas, mucho más cercana a lo electrónico y a la melancolía de dormitorio. El escenario donde tocó (Pitchfork) ha sido este año el que se ha llevado el premio al peor sonido, probablemente también por su complicada ubicación junto al mar y rodeado de enormes y reverberantes muros de hormigón. No sonó tan mal esta vez, solo un poco apagado. La actuación tuvo momentos brillantes, todos estrictamente a cargo de sus cuerdas vocales, pero puede que le faltara ese plus exigido a los representantes de las escasas y pequeñas revoluciones musicales que ocurren de vez en cuando.

En el escenario principal, y justo después del canadiense, los franceses Justice enchufaron su centrifugadora de hits electrónicos, rugosos, ruidosísimos y muy macarras para montar la verbena por la que cobran un dineral. Son miembros de esa especie de élite de la electrónica que desde un tiempo ha ido usurpando el halo (y favores) de estrella a los grandes frontman del rock. No tienen ninguna gracia, todo el invento está hecho con un grosor de brocha e hipermercado que asusta. Y más después de repetir una y otra vez lo que hace unos años pudo llegar a sonar a nuevo y desenfadado. Aún así triunfan como muy pocos artistas de la electrónica hubieran imaginado en su sueños más húmedos que cabría hacerlo.

Jamie XX y Pional enderezaron el rumbo del asunto, aunque en escenario mucho más pequeño. El primero, productor polifacético y cerebro de The XX (cabezas de cartel de la primera noche) aprovechó el viaje para marcarse una sesión de dj. El segundo, el chico de moda de nueva generación de músicos que ha ido apadrinado el sello catalán Hivern, demostró su naturalidad y talento construyendo en directo (percusión, voz, teclados) una artesana revisión del house.

Han tocado 201 grupos en ochos escenarios, se ha abierto el evento a la ciudad con conciertos de inauguración y clausura (hoy) gratuitos, sube la asistencia, los patrocinadores y, es de suponer, que también los ingresos. La música y el sistema de ocio que lleva adosado ahora que no se despacha un mísero disco no es una prioridad en los recortes domésticos para alcanzar los últimos días de mes. Ni siquiera cuando los números dicen que la mitad del público al que principalmente va dirigida, la juventud española, está sin trabajo. Nada menos que unas 140.000 personas habrán pasado por el festival cuando esta noche se haga el recuento definitivo.

Con el show del sello de electrónica escocés Numbers y el virtuoso Jack Master (para muchos el mejor dj del momento) finiquitó su 12ª edición en el Parc del Fòrum el Primavera Sound. Hoy queda un epílogo en forma de concierto gratuito en el Arc del Triomf en el que tocarán Yann Tiersen o Richard Hawley. Después, el certamen catalán hará las maletas esta semana e inaugurará el próximo jueves en Oporto su primera incursión en el extranjero. Una tendencia iniciada ya hace tiempo por su vecino Sónar (este año estrenaron su versión en Sao Paulo) y que da una idea del respeto internacional que han adquirido —pese al irrelevante papel de la industria musical de este país en el mundo— las marcas españolas dedicadas a organizar festivales. Cada vez más convertidas en burbujas aisladas de la fatigante vida exterior.

Portugal no levanta cabeza

A falta de cinco días para el pistoletazo de salida de la Eurocopa de Polonia y Ucrania 2012, los partidos amistosos preparatorios para este evento deportivo están deparando no pocas sorpresas. A la derrota de Italia frente a Rusia por 3-0 en Zúrich, se unió la sonrojante derrota en Lisboa de Portugal frente a Turquía por 1-3. La selección nacional que dirige Paulo Bento decepcionó a todos y mostró una preocupante falta de gol. Para colmo de males, Cristiano Ronaldo falló de nuevo un penalti. Cierto que los tres goles marcados por Turquía fueron una excesiva recompensa para el juego exhibido e...

El-Asad: «Siria se enfrenta a un plan de destrucción»

El presidente sirio, Bachar el Asad, ha pedido distinguir entre la política y el terrorismo para solucionar la crisis en el país tras poner de manifiesto que los actos de violencia han aumentado mientras continúa el proceso político. En un discurso ante el recientemente constituido Parlamento sirio, El-Asad ha insistido en que Siria "se enfrenta a un plan de destrucción". En este sentido, ha puesto en duda las intenciones de la comunidad internacional y se ha referido a "una conspiración". El mandatario ha insistido en que hay que "separar entre el terrorismo y la política es un asunto importa...